Cómo actuar ante insultos, injurias y/o amenazas
Si el menor respeta una serie de pautas las posibilidades de resolución satisfactoria se multiplican. Proponemos las siguientes:
Debe asegurarse de que el correo con insultos o amenazas no es una broma pesada de algún conocido. Preguntar a los amigos, ya que la inmensa mayoría de los casos se trata de uno de éstos.
No contestar a ningún correo que sea amenazante o contenga insultos.
Si no se trata de una broma debe tener claro que ha de comunícaselo inmediatamente a sus padres. Nosotros debemos ofrecernos.
Si no queremos poner una denuncia podemos dirigirnos a la Organización de Protección de la Infancia PROTEGELES: contacto@protegeles.com y explicarles el problema.