Calculadora de porcentajes: aumento, descuento, variación y proporción

El cálculo de un porcentaje responde a cinco preguntas distintas: cuánto es un x % de un importe, qué resulta al añadirlo o quitarlo, cuánto ha variado un valor y qué parte representa uno de otro. Lo que más altera el resultado es la base sobre la que se aplica el porcentaje.

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Cómo se calcula cada porcentaje

Un porcentaje es una fracción de cien aplicada a una base, que es el importe sobre el que se mide. Para obtener el x % de un importe se divide x entre 100 y se multiplica por la base: el 15 % de 80 es 80 × 0,15 = 12.

Añadir un porcentaje es multiplicar la base por 1 más ese decimal: 80 × 1,15 = 92. Quitarlo es multiplicar por 1 menos el decimal: 80 × 0,85 = 68.

La variación entre dos valores resta el inicial al final, divide entre el inicial y multiplica por 100. De 80 a 92 hay 12 de diferencia, y 12 entre 80 es un 15 %. La proporción divide una cantidad entre la otra: 12 es el 15 % de 80, pero 80 es el 666,7 % de 12. El orden de los valores importa, porque decide cuál es la base.

Qué cambia el resultado y cuánto

El resultado depende de tres cosas, y la base pesa más que el propio porcentaje. Un 20 % sobre 200 euros son 40 euros; el mismo 20 % sobre 240 euros son 48. El porcentaje no ha cambiado, pero la base sí, y la diferencia es de 8 euros.

Ejemplo: un artículo cuesta 200 euros y sube un 20 %, así que pasa a 240. Si después se rebaja un 20 %, ese 20 % se calcula sobre 240, no sobre 200: se descuentan 48 euros y el precio queda en 192.

El tercer factor es el sentido. Añadir y quitar usan multiplicadores distintos (1,20 y 0,80), así que no se compensan. Y en la variación, invertir los dos valores no da el mismo porcentaje con signo contrario: de 200 a 240 es un +20 %, pero de 240 a 200 es un −16,7 %.

Sumar y restar el mismo porcentaje

El error más común es creer que añadir un porcentaje y quitar después el mismo devuelve el importe de partida. No lo hace, porque cada operación se apoya en una base diferente.

Con 1 000 euros: subir un 25 % da 1 250. Quitar un 25 % a esa cifra son 312,50 euros menos, y el resultado es 937,50. Faltan 62,50 euros respecto al inicio, y el desfase crece cuanto mayor es el porcentaje.

Para deshacer un aumento del 25 % hay que quitar un 20 %, porque 1 250 × 0,80 = 1 000. En general, se divide 1 entre 1 más el decimal y se resta el resultado de 1.

En una comisión, una rebaja encadenada o una negociación, este error hace calcular de más o de menos sin darse cuenta. Los resultados son una estimación aritmética; el redondeo puede diferir unos céntimos de una factura real.

Preguntas frecuentes

¿Por qué subir un 20 % y bajar un 20 % no devuelve el importe inicial?

Porque el segundo 20 % se aplica sobre una cifra ya modificada. Con 100 euros, subir un 20 % da 120; bajar un 20 % de 120 son 24 euros, y quedan 96. El multiplicador de ida es 1,20 y el de vuelta 0,80, y su producto es 0,96, no 1.

¿Cómo se calcula el porcentaje de descuento entre dos precios?

Se resta el precio nuevo al antiguo, se divide la diferencia entre el precio antiguo y se multiplica por 100. Si un producto pasa de 50 a 40 euros, la diferencia es 10, y 10 entre 50 es 0,2: un 20 % de descuento. La base es siempre el precio de partida, no el final.

¿Qué diferencia hay entre puntos porcentuales y porcentaje?

Los puntos porcentuales restan dos porcentajes; la variación porcentual compara uno con otro. Si un tipo pasa del 10 % al 12 %, sube 2 puntos porcentuales, pero su aumento relativo es del 20 %, porque 2 entre 10 es 0,2. Mezclar ambos términos cambia mucho el sentido de una cifra.

¿Qué porcentaje hay que quitar para anular un aumento?

Se divide 1 entre 1 más el aumento en decimal y se resta el resultado de 1. Tras un aumento del 50 %, 1 entre 1,5 es 0,667, así que hay que quitar un 33,3 %. Tras un 25 %, basta con un 20 %. Cuanto mayor es la subida, mayor es el porcentaje de vuelta.